SUEZ ESPAÑA

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SUEZ ESPAÑA

Aunque hay suficiente agua dulce en el planeta para que todos tengamos agua en condiciones adecuadas, actualmente una de cada diez personas en el mundo no tiene acceso al agua potable. Para 2030, la demanda de agua puede llegar a exceder en un 40 % su disponibilidad. En 2050 se espera que al menos un 25 % de la población mundial viva en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce.

Suez España trabaja para garantizar la disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento para todos. España se sitúa en la zona calificada de estrés hídrico alto (40-80 %). El agua disponible es consumida por los usuarios agrícolas (69 %), domésticos y públicos (13 %) e industriales (18 %). A escala mundial, en 2030 la demanda aumentará considerablemente: un 45 % en el ámbito agrícola, un 50 % en el doméstico y hasta un 87 % en el industrial.

Suez España está comprometida con el uso sostenible de los recursos, con la revolución de los recursos, un concepto que les lleva a transformar los procesos lineales por procesos circulares, minimizando y eliminando los impactos ambientales. Todo ello considerando la contribución social y la calidad de vida de las personas. Suez España se ha sumado a la nueva agenda de desarrollo sostenible mundial, un reto para gobiernos, empresas y ciudadanos que tiene como objetivo erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

En SUEZ España prestan servicios del ciclo integral del agua: suministran agua a más de 13 millones de personas, gestionan el alcantarillado de 8,5 millones de personas y 853 plantas de tratamiento de agua potable y agua residual. Favorecen el progreso humano y contribuyen a la mejora de la calidad de vida de las personas, siempre, respetando y protegiendo el entorno natural y los recursos esenciales para la vida. Gestionan el agua de forma sostenible, abordando los grandes retos ambientales y sociales mediante la revolución de los recursos: una nueva forma circular, concreta y colaborativa de pensar y actuar.

La transformación hacia procesos circulares viene motivada por la necesidad de preservar los recursos naturales. En el mundo del agua es imprescindible esta visión. A su vez es necesario realizar este cambio de manera colaborativa integrando las necesidades de la sociedad, por ello Impulsar palancas de cambio transversales requiere de un marco que pueda dar cabida a todas ellas: la estrategia DISS (digital, innovación, sostenibilidad y social). Impulsan la digitalización, por ejemplo, con la apertura en Benidorm del denominado Dinapsis, centro de control con datos abiertos para su análisis y un showroom para la educación sobre la cultura del agua.

La innovación es un eje vertebrador de la compañía: destinan a la misma el 1,5% de suss ingresos con el fin de lograr de nuevos productos que les permitan avanzar y desarrollar nuevas líneas de negocios. Por ejemplo, el desarrollo de Sibi, un dron que permite inspeccionar tuberías... La sostenibilidad es parte esencial de todas sus actuaciones. Destaca el trabajo en biofactorías, transformar plantas de tratamiento de agua residual a plantas de fabricación de recursos, reutilizando, reciclando, valorizando los recursos. Por ejemplo: la Biofactoría de Granada, donde pretenden lograr para 2020 la autosuficiencia energética, tener residuo cero, eliminar el impacto ambiental de nuestras instalaciones y reducir la huella hídrica y de carbono.

El eje social está completamente interiorizado, no como simple responsabilidad social corporativa, sino como algo más, como una forma de hacer las cosas. Se han anticipado a dar respuesta a las personas más afectadas durante la crisis económica con la creación de un Fondo de Solidaridad que da respuesta a muchas de estas familias. Para 2021, el 100% de sus clientes tendrán acceso a tarifas o fondos sociales, ayudas puestas al servicio de la ciudadanía y gestionadas por servicios sociales u otras organizaciones que garantizan el acceso al agua potable a aquellos colectivos más desfavorecidos.

Con la entrada en vigor de la Agenda 2030, toda su estrategia para desarrollar soluciones a los desafíos que plantean los ODS se ve reflejada en la Hoja de Ruta de Sostenibilidad, el REWater Global Plan, que abarca el periodo 2017-2021 y marca objetivos concretos y cuantificables para cada una de los nueve compromisos reflejados en él. Estos objetivos están fuertemente influenciados y alineados con los ODS. En SUEZ en España, se posicionans fuertemente con los ODS 1 (pobreza), 6 (acceso al agua y el saneamiento) y 17 (alianzas). Además, el REwater Global Plan contempla los ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico), 10 (Reducción de las desigualdades), 12 (Producción y Consumo Responsable), 13 (Acción por el Clima) y 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres).

Es precisamente en el REwater Global Plan, sus nueve objetivos para el periodo 2017-2021, donde se refleja su compromiso con los ODS. En una empresa diversa, transversal y multinacional, que un solo departamento se encargase del diseño de la hoja de ruta de toda la compañía no tenía sentido: nuestro objetivo radicaba en conseguir un plan exhaustivo, inclusivo y con significado a nivel local y global. 

Por esta razón, y aunque fue la Dirección de Desarrollo Sostenible quién coordinó todo el proceso, los objetivos del REwater Global Plan han sido fruto de un proceso de co-diseño llevado a cabo conjuntamente con las áreas transversales de la compañía (Operaciones, Medio Ambiente, Clientes, Recursos Humanos, Económico-Financiero, Comunicación, Jurídico, etc.) Para asegurar el compromiso de las áreas y la rigurosidad en la metodología y los objetivos definidos, se estableció una gobernanza en forma de un Comité formado por los directores de las áreas transversales.

Partiendo de información de referencia, como el estudio de materialidad, los grandes marcos de sostenibilidad (y en concreto la Agenda 2030 y los ODS) y el feedback de expertos, empezó el proceso de co-diseño de nuestra hoja de ruta de sostenibilidad. Realizando reuniones en cada área y talleres conjuntos, aportando una visión integradora, se pudo definir un conjunto de objetivos e indicadores para nuestra Hoja de Ruta. Una vez terminado el diseño e iniciada la implementación y seguimiento de la hoja de ruta, el siguiente paso fue hacer extensivo al personal los objetivos definidos, con lo cual a continuación se diseñó un plan de comunicación. 

Es difícil expresar hasta qué punto es importante que la hoja de ruta de la compañía sea conocida y aceptada por los empleados, e incluso más: quieren que se sientan parte de ella. Concursos de prácticas sostenibles en línea con los objetivos marcados, fondos de escritorio, newsletters y demás piezas comunicativas...gracias a este despliegue han conseguido integrar la conciencia de la hoja de ruta en el día a día del personal, lo que propició una gran oportunidad: constituyó una palanca de entrada para la divulgación y conocimiento de los ODS en su conciencia.

La creación de esta hoja de ruta ha sido un proyecto ilusionante e innovador, que ha presentado retos importantes a la compañía: 

  • Ha potenciado un cambio de cultura en cuanto a la transparencia de la información, proponiendo objetivos abiertos y medibles sensibles de ser analizados por sus grupos de relación.
  • Ha obligado a poner un gran esfuerzo en aterrizar grandes propuestas globales en objetivos tangibles y aterrizados, adaptándose a las distintas realidades locales
  • Ha obligado al entendimiento de visiones enfrentadas, reforzando una cultura de empresa integrada y alineada partiendo desde puntos de partida muy divergentes en algunos casos; 
  • Ha obligado a seleccionar y destacar objetivos y proyectos concretos de un abanico enorme de posibilidades, creando debate sobre conveniencia de incluir unos y otros, y obligando a mantener una visión global en la hoja de ruta para no perder potencia. 

Y ahora, ¿cuáles son los próximos pasos?

Una vez conseguido el reto de crear una hoja de ruta sostenible abrazada por una compañía de más de 10.000 empleados, el siguiente gran reto es llevar este plan a quién realmente va dirigido: a sus grupos de relación. Este proceso empezó justo después de terminar el diseño de la hoja de ruta y es el primer gran paso para la correcta implementación del plan y la consecución de los objetivos: implicar a las autoridades y comunidades locales, clientes, asociaciones de vecinos, sociales, ambientales, entidades del tercer sector, etc. Presentarles el plan, co-implementar con ellos las acciones derivadas de la hoja de ruta, estudiar con ellos cómo les afecta y cómo puede contribuir a su bienestar.

En conclusión, buscan una hoja de ruta sostenible, alineada con los ODS, para generar una contribución positiva para nuestros grupos de relación.


Actividades obligatorias

Suez España I

Suez España II

Fecha de entrega: 22 de octubre de 2025

Fecha de publicación de calificaciones: 27 de octubre

Mapa del estrés hídrico en el mundo




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